Ejemplos de facciones de la caballería

Varios ejemplos, el uno para ilustrar que en el marchar, conviene que a la retagurdia se sitúe la caballería:
se sabe que de retaguardia de un ejército, aunque vaya marchando por tierras de amigos ha de llevar caballería, así para la guardia y defensa della, y que vaya muy abrazada con la infantería de retaguardia , como para batir las estradas y recoger toda la gente cansada y enferma que se queda atrás, y algunos soldados traviesos y desmandados que suele haber para volverlos y hacer ir á sus puestos

El autor, Alonso Vázquez, recrimina al Comisario General de la caballería que no dejara un par de compañías a este efecto, pues marchando el ejército desde Moers o Murs a Rheinberg, mudaron de opinión y se dirigieron a rendir Alpen, y como había gente en la cola que no tuvo noticia de ello, se quedaron alojados cerca de Rheinberg, donde los de la guarnición rebelde sacaron tropas y les dieron muerte. Eran soldados heridos, vivanderos y mujeres, que pensaban habían llegado al destino, o en todo caso, que el ejército marchaba por delante a poca distancia, mientras que realmente se habían ido ya lejos.
De todas maneras, en la defensa que hace de esta posicionamiento de la caballería a la trasera, lo hace principalmente en relación al caso, pero también por recoger a los infantes "traviesos y desmandados". Estos no son sólo aquellos que se apartan con ánimo de desertar, sino básicamente, aquellos que se desvían para saquear y robar lo que puedan, lejos de la vigilancia de la justicia militar.

El otro ejemplo versa de la defensa que ofrece un escuadrón de picas frente a una carga de la caballería
cerró en este medio la [caballería]rebelde con el escuadrón de las picas españolas por un costado con la mayor furia y presteza que se ha visto; pero aunque la recibieron en ellas terciándolas con grandísima gallardía, hubo de romper dos ó tres hileras sin poder los caballos hacer mayor portillo , y habiéndose quedado ensartados en ellas , no pudieron los demás hacer otra facción , y se retiraron con pérdida de algunos.


Vemos, aún la impenetrabilidad que a veces le atribuimos al escuadrón cerrado, que de todas maneras las primeras hileras reciben la carga y son rotas, aunque el conjunto se les resiste, ensartando los caballos en las picas.
Dudas me han venido a la cabeza al respecto, será porque no me he montado nunca en un caballo:
Veo que en los concursos de hípica, algunos caballos, que están muy entrenados, y que van al trote, se frenan frente a obstáculos que no pueden - o que creen que no pueden - saltar, deteniéndose de golpe. ¿No constituirían los escuadrones de picas un muro infranqueable a ojos de los caballos? ¿No pensarían estos me la voy a pegar contra ese conjunto de gente y pinchos que no sé muy bien lo que es pero que tengo claro que no voy a poder saltar? ¿Hasta que punto se puede doblegar a un animal para que se lance contra ese muro? ¿Tal vez entendía el caballo que aquel muro no era tal, sino eran personas y que podían ser apartadas a su paso?

El siguiente ejemplo no lo recojo tanto por la valentía del soldado - que era el motivo por cual Alonso Vázquez lo destacó - sino porque veo un soldado de a caballo luchando como infante, manejando un arma que no es la propia:
y porque es bien quede memoria de un soldado español de la compañía de caballos de Francisco Verdugo, escribiré el que tuvo en este asalto; que habiéndole cortado á cercen por la muñeca toda la mano con un montante un soldado rebelde , se hizo atar la pica al brazo , y ayudándose con la otra mano, volvió á pelear hasta que los rebeldes desampararon la batería.

Luchaba en la defensa de un fuerte, y puede que porque era necesario [imprescindible] guardarlo, desmontara para luchar con una pica en la mano. Era frecuente que los arcabuceros desmontasen y luchasen a pie - dragones improvisados o sin tal nombre todavía - pero no veo que fuera muy normal luchar con armas de asta a pie.

El último, versa acerca de la rivalidad entre caballería e infantería: habiendo de cruzar en el mes de octubre un río - que no sería muy profundo, pues lo hacían a pie - Sancho de Leiva, que era capitán de lanzas, pero había sido sargento de infantería, mandó que cruzasen el río los caballos que mandaba con un infante a la grupa de los antiguos compañeros de la compañía donde había servido, cruzando al final, gente de muchas compañías distintas de esa manera por librarles del frío del agua. Alonso Vázquez valora esta colaboración como insólita, dado la poca simpatía que se guardan ambas armas:
Sólo este honrado caballero pudo én semejante ocasión prevenir este remedio usando más de la piedad de infante , que de la correspondencia de caballo ligero, que en Flandes siempre han sido opuestos. No sabré dar más razones que , como en la infantería española servia en aquel tiempo la gente más particular desta nación y en la caballería alguna de menos quilates, no porque dejase de haber gente muy particular y honrada en ella, siempre solían tener poca correspondencia los unos con los otros

Parece que Alonso Vázquez, valora en positivo la infantería: "la gente más particular desta nación", y minusvalora la caballería: "alguna de menos quilates". No sé hasta que punto esto era así: si la gente de valía eludía la caballería por servir en la infantería teniendo esta más prestigio, hasta el punto de que los de a caballo fueran menostenidos y valorados como rufianes... No es el caso, pues habla de caballería española.
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