Lansquenetes españoles en época de Carlos V


Las compañías de los tercios de infantería española y los regimientos de infantería italiana o alemana al servicio de Carlos V solían ser bastante uniformes en cuanto a composición nacional, si bien era habitual hallar extranjeros en ellos. En 1546 entre 3 compañías de infantería española que pasaron muestra en Maastricht, había un total de 75 extranjeros junto a 646 españoles, «mesclados los unos con los otros». Una décima parte pues, de estos soldados de infantería española no eran españoles, siendo los extranjeros 28 franceses, 13 italianos, 5 alemanes altos, 11 alemanes bajos, 7 borgoñones y 1 lorenés.

Pero también los españoles podían servir en compañías de otras naciones, siendo relativamente habitual su servicio en compañías italianas. Lo que no era tan habitual era que sirvieran como lansquenetes. 


Códice de trajes de 1547, BNE. Alférez o abanderado alemán con gorjal de malla a la tudesca - las armas defensivas que permitían al lansquenete obtener paga y media - y bandera al hombro


El 30 de junio de 1544 en la ciudadela de Perpiñán pasaban muestra a «las siette Conpañias de la Coronelia del señor Conde Joan Baptista de Lodron», o sea, a las compañías de infantería alemana que residían ordinariamente en el Rosellón. En ellas se hallaron «quatro spañoles que rresciuen sueldo» y un catalán que era criado de uno de los capitanes y que no tenía plaza de soldado. De los cuatro españoles se decía que lo recibían «por horden alguno dellos de don Frances de Viamont de quando aqui fue capitan general». Uno de ellos había venido de Italia con los alemanes, y el otro era guía. Además, había 19 italianos que en 1544 servían en la coronelía de Lodrón, «que todos venieron de Ytalia», de donde había llegado dicha coronelía alemana.

Veinte años antes, pasaba muestra la compañía del capitán Nicolaus Wilderstorffer, un total de 371 hombres, entre oficiales, unos 40 soldados de paga doble - «doppelsöldner» o «double paye», en cuanto la nómina se hacía en francés - 31 soldados de paga y media - «a paye et demiye» - y cerca de 300 soldados de paga sencilla.

Entre todos los Henrich, Jacob, Joachim y Philipp, y sobretodo, entre todos los «von» que precedían a una localidad alemana: Wolff von Saltzburg, Hans von Regensburg o Caspar von Strasbourg, podemos hallar a un Francisco Periz, que recibía paga y media, o a otres dos españoles «Michel de Campos» y «Bartholme de Campillas». Ademá servían en dicha compañía un napolitano «Michel de Neapolis» y un eslavo «Nicolai».


Francisco Periz, lansquenete con paga y media, listado el 30º de los 31 lansquenetes de la compañía que recibían paga y media



«Michel de Campos» y «Bartholme de Campillas» servían en 1524 en la compañía del capitán Nicolaus Wilderstorffer junto a un napolitano «Michel de Neapolis»


Este Francisco Periz recibiría paga y media, emolumento que se daba por armarse con camisa y mangas de malla o gorjal de malla a la tudesca, a diferencia de los que recibían doble sueldo por armarse con coselete. Desde luego, era uno de los 31 lansquenetes que ganaban paga y media, y precedía a cientos de alemanes que tan solo percibían una «paga senzilla». 

Miguel de Campos y Bartolomé de Campillas, por su parte, recibían su paga sencilla, siendo seguramente picas secas, soldados armados con picas y sin armas defensivas. 

Curiosamente, todos estos hombres recibían su paga cada 28 días. 

La compañía de Wilderstorffer formaba parte del regimiento del coronel Wilhem von Roggendorf [Guillermo Rocandolfo para los españoles de la época] que había llegado a España en julio de 1522 escoltando a Carlos V desde los Países Bajos, integrado por unos 3000 o 4000 lansquenetes. 

Entre agosto de 1522 y el verano de 1523 estuvieron acantonados en San Sebastián, residiendo «en la guarda de la prouincia de Guipuzcoa». En julio de 1523 se les daban 125 varas de tafetanes para que hicieran banderas nuevas «a quatro reales cada vara». En el otoño de 1523 e invierno de 1524 participaban exitosamente en la empresa de recuperación de Fuenterrabía, ocupada por los franceses, luciendo su flamante librea y banderas nuevas. En octubre de 1524 la coronelía se estacionaba en el Rosellón para defender aquella frontera frente al francés. En abril de 1526 debían ser embarcados rumbo a Italia en Rosas o Palamós, pero finalmente fueron enviados al reino de Valencia para contribuir a atajar la rebelión de los moriscos valencianos en la sierra de Espadán. Después de esta intervención, los alemanes, ya reducidos a unos 2500, serían enviados a Italia con la armada del virrey de Nápoles, Charles de Lannoy, partiendo de Cartagena un 20 de octubre, año de 1526.

Es difícil aventurar la vida de los españoles que servían como lansquenetes en 1524, y no sabemos si partirían a Italia en 1526, si es que para entonces todavía estaban en la compañía de Wilderstorffer. 

Aunque sea lo más probable, tampoco podemos tener la certeza que se enrolaron en la capitanía al llegar ésta a España, porque es posible que los españoles se unieran a ellas en los Países Bajos: de la misma manera que había alemanes en España que asentaban sus nombres en los libros del sueldo del rey sirviendo como soldados de infantería española, podía haber españoles en los Países Bajos que optasen por hacer lo propio.

Lo que sí podemos creer que los españoles vestirían como sus compañeros. En abril de 1523, su majestad concedía 8000 ducados para paños, sesenes y cordellates «para librea de los alemanes que estan en la frontera de Françia». Los tejidos eran blancos, amarillos y colorados y se les dieron descontados de sus sueldos, descontándoles 2000 ducados en cada paga siguiente.


Bibliografía:

María del Carmen Hidalgo Brinquis, Pilar Díaz Boj, Mª Mar Sánchez, Los lansquenetes al servicio de Carlos V en la conquista de Pavia: hallazgo de una interesante documentación

Anna Mur i Raurell, Rocandolfo al servicio de Carlos V, Wilhelm von Rogendorf, comendador de Otos (1481-1541)

Raymond. P. Fagel, De Hispano-Vlaamse wereld: de contacten tussen Spanjaarden en Nederlanders, 1496-1555

Carlos Javier de Carlos Morales, Carlos V y el crédito de Castilla: el tesorero general Francisco de Vargas y la Hacienda Real entre 1516 y 1524

Antonio Rodríguez Villa, El emperador Carlos V y su corte según las cartas de Don Martín de Salinas, embajador del infante Don Fernando (1522-1539)

Archivo General de Simancas, sección de Guerra y Marina y de Estado-Alemania, época de Carlos V, varios legajos




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