Soldados de infantería española en 1535

Jornada de Túnez (1535)

El pintor flamenco Jan Cornelisz Vermeyen acompañó al Emperador en su expedición, con el encargo de tomar testimonio visual de lo acontecido. De la jornada de Túnez se realizaron 12 cartones y 12 tapices entre 1548 y 1554 en los talleres de Pannemaker. Quedan 10 cartones en Viena - 1º y 9º desaparecidos - y 10 tapices en Madrid - 8º y 11º desaparecidos - pero se conservan las 12 imágenes, pues las cuatro piezas desaparecidas no son coincidentes.

Tienen el valor de la obra realizada in situ, aunque la hermana del monarca y gobernadora de los Países Bajos, María de Austria, la hiciera modificar, por el exceso de escenas violentas que aparecían en primera instancia.

Los dibujos se terminaron de hacer en 1549, y ahí comenzó el trabajo de los talleres de tapices.

Cartón  nº8. Batalla de los pozos de Túnez




Este es sin duda el que aporta más información sobre los soldados de infantería. Adjunto el texto que describe la obra:


La vanguardia, como describe el texto precedente, la llevan soldados viejos españoles, y soldados italianos.



Vemos como los piqueros son picas secas; a lo sumo llevan celada y gorguera, pero en ningún caso se defienden el cuerpo con coselete. Quizá - muy probablemente - lleven bajo la ropa una camisa de malla con mangas de antebrazo, manga corta, que diríamos hoy.

Los soldados llevan calzas y jubones - muchos de ellos del estilo denominado "acuchillado"; cubren sus cabezas con bonetes, birretes y sombreros, con o sin plumas, o bien la protegen con una celada [1].

Se puede apreciar el sencillo mecanismo de estos arcabuces, con los muelles y resortes visibles; al fin y al cabo, están representando una escena de 1535, aunque se pintara a mediados de siglo.

Las espadas largas de dos filos, hoja triangular, se llevan a la moda de España, con la vaina baja.

El infante caído en primer término, porta una pequeña rodela - no más de dos palmos de diámetro en su brazo derecho. Sabemos por un relato de la entrada del emperador en Messina, que entre los soldados había rodeleros y ballesteros:

et io vidi d’archibuseri quasi cinque milia, e tra picche, balestre, spade, e rotelle un simil numero tal che i spagnoli, soldati che all’hora, in Messina si trouarono in numero, di, mille amirati si della quantità del numero come dell’ordine

Soldados alemanes. Carton nº4. 
En las ilustraciones aparecen representados soldados alemanes, todavía en esta época lansquenetes claramente reconocibles por sus ropajes, así como sus espadas katzbalger: cortas, rectas, con su característica guarnición en forma de S u 8, llevadas al cinto casi horizontalmente.

Una relación [2] nos da idea de las naciones que participaron en la empresa:
y muy presto echaron de un golpe en tierra doce ó trece mil infantes, así españoles como tudescos y italianos, porque destas tres naciones constaba nuestro ejército : eran siete mill y seiscientos alemanes, eran cuatro mill españoles viejos que vinieron de Italia y nueve mill que vinieron de España [3], y de cuatro á cinco mill italianos. 

Veamos a estos alemanes, por comparar una y otra moda militar. En primer lugar, vemos que las tres banderas de alemanes son enviadas por el Emperador para reforzar los españoles nuevos que estaban bajo la orden del marqués del Vasto, o del Gasto:





Tanto los bonetes, como las calzas, como las camisas, son considerablemente diferentes: ropa holgada para los germanos, y ajustada para los hispanos. Podemos ver alguna gorguera de maya y celada, y sobre el jubón del soldado de vanguardia, la cruz roja que le identifica como leal súbdito - o al menos, leal servidor - del emperador y la casa de Austria.

Yo diría que el arcabucero arrodillado en primer término, con ropa amarilla y birrete beige, es uno de los españoles nuevos a los que las tres banderas de alemanes acuden a reforzar.

Notas
1. La celada de los dos arcabuceros situados tras el caballo, es del tipo representada en el Inventario Iluminado o Relación de Valladolid de 1548:



Curiosamente, en los Países Bajos en esta época, se denominaba ese casco como "sallade" o "salade de pieton": celada de infante.

2. Colección de Documentos Inéditos para la Historia de España. Volumen 1

3. Gonzalo de Illescas dice que fueron ocho mil los infantes juntados en Barcelona para la expedición.

Bibliografía y recursos
"Pinturas tejidas" la guerra como arte y el arte de la guerra en torno a la Empresa de Túnez. Juan Luis González García
http://press.khm.at/pr/khm/kaiser-karl-v-erobert-tunis/
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