Picas

la reina de las armas, la fiel compañera del hombre, la que solo en campaña es fuerte, la que asegura las bocas de fuego, la que asalta las baterías, sustenta los asaltos, y la que consta de tales defensas, que solo vale la pica contra la pica

Reduciendo mi inclinación por fusilar a Londoño, lo tomaré por ser el que más claramente explica la forma del arma, y la manera de jugar con ella, pero lo complementaré con Eguiluz:

Longitud

Los alemanes y esguízaros simpre las traen muy largas, y por eso han tenido las más de sus victorias, que no puede haber mayor ventaja, que es ofender, sin poder ser ofendido, y ésta claro que ha de acaecer, así entre la pica larga, y la corta en su propio lugar, que es el escuadrón, donde nose puede rebatir, ni baraundar, por la espesura de las picas enemigas, y amigas.


Piqueros - Detalle del grabado de la estancia del
Cardenal Infante en Flandes
Así pues, había picas largas [de 25 y 27 palmos de vara de España] y picas cortas [de a 20 palmos]. Los primeros puestos del escuadrón debían ocuparlos soldados con picas largas [y que debían ser armados: coseletes] y las partes centrales podían reservarse a los de picas cortas.
Esto en 1563 [aunque el libro de Londoño fue publicado en el 68] pero si leemos a Eguiluz, nada dice de las picas cortas, e impone que "ninguna ha de bajar de veinticinco palmos de vara de España, que son diecisiete pies de medida", aunque recomienda los 27 palmos. Tenemos pues que una pica debía medir entre 5.20 y 5.60 metros, frente a esta pica corta de 4.16 metros. Ciertamente, antes se llegaría al pecho del enemigo con una "pica cumplida".
También Diego García de Palacio recomendaba que las cinco primeras hileras - lo que supondría una décima parte de los piqueros - llevasen picas más largas que el resto, unos cuatro o cinco palmos, lo que refutaría el criterio de Londoño.


La pica tenía unas 7 u 8 libras de peso [3-3.5kgs] aunque podía ser superior, dependiendo del tipo de madera, grosor dado y hierros empleados.

Como caminar con picas tan largas era algo incómodo, había soldados que optaban por recortarlas, contra lo que advertía Eguiluz:
"Tengan mucha cuenta de que no corten y rompan los soldados sus picas"


Forma

"si la pica fuere de largura, y proporción conveniente, será si tiene 26 palmos de vara española, fuere lo más grueso de ella, a 15 de la punta, y 11 del cuento, y desde aquel mayor grosor, fuere poco a poco asutilándose hasta que el pitipie del cuento, tenga de circunferencia medio palmo, menos la veintedoceava parte de todo el palmo, y la punta donde se asienta el hierro, tenga la décima parte de todo el palmo, menos que la mitad del palmo para fenecer, en tal manera ha de tener de circunferencia en lo más grueso la sexta parte de un palmo, más que la mitad de él". Londoño

Un palmo = 20,8 cm. 1/6 de palmo = 3.46cm, cosa que coincide con los 3.5 cm de grosor máximo para las picas en libros como los que estudian la infantería sueca de Gustavo Adolfo. Había pues cierta uniformidad.

Fábrica de picas en el Zeugbuch Kaiser Maximilians I, de 1502. Se ven claramente las astas y los hierros antes de ser montados


El hierro o moharra podía tener forma de diamante [con cuatro caras planas] hoja de olivo o ser cónico, pero se le requería que tuviera un "travesaño en el hierro, que cuando se le de el vote al enemigo, no pase de allí, y le torne a dar otros lo más liberal que pudiere". [Eguiluz]
Esta precaución de no atravesar al enemigo en demasiada profundidad, era algo que los caballeros medievales habían aprendido rápido, pero aunque la capacidad de penetración del infante fuera inferior, la necesidad de recuperar el arma para poder botarla de nuevo con rápidez era superior a la de áquel, apretados como están los soldados en escuadrón "que entre uno y otro no puede pasar persona alguna".


Luchando en escuadrón,

Las picas "se han de llevar arrimadas a los pechos sobre lo más alto de los estómagos, cargadas desde la mano izquierda al codo del mismo brazo, que se ha de llevar arrimado al estómago, de manera que la mano pase hasta en par de la coyuntura del hombro derecho, o poco menos, la mano derecha retirada todo lo que se pudiere, teniendo a puño cerrado la pica, dejando hacia el cuento, parte que contrapese, y aligere a la que estando así armado pasare desde el codo izquierdo al hierro, y al tiempo de herir [...] afirmando el pie izquierdo delante, llegando con toda la furia posible la mano derecha a la izquierda, por la cual ha de correr la pica, y al mismo tiempo, juntando el pie derecho al izquierdo, saldrá lo más grueso de la pica del codo izquierdo adelante, con cuyo vaiven, y el del cuerpo, y la fuerza del brazo derecho se hará grandísimo golpe". Londoño.

Marcha


En marcha se recomendaba que se llevase en el hombro derecho [excepto el piquero de la izquierda de la fila que debía llevarla apoyada en el hombre izquierdo] en posición horizontal [no arbolada pues esta manera de caminar era muy cansada] descansando en los hombros de los compañeros [entiendo que en los de que le siguen y preceden, al tiempo que él mismo carga parte del peso de la pica de ellos]:
"de la propia suerte que el piquero que va en la hilera, han de llevar sus armas en los hombros de los demás", Eguiluz.
"y parecerá mejor, que parece el llevar las picas arboladas, haciendo dar vaivenes y zancadillas, a los que no tienen muchas fuerzas, y no están muy diestros en ello" Londoño.
Esto imagino que obligaría a organizar las marchas por alturas de los infantes [como los hermanos Dalton]. No sé si tanta longitud no sería posible llevarla uno mismo, pero desde luego, de esta manera se podía caminar más apretados.

La pica debía llevar una funda o manga o en ella:
"No deben permitir que haya picas sin funda pues no solo hermosea mucho el escuadrón tener todas las picas fundadas, pero hácele parecer mayor, que es circunstancia muy importante».
Valdés, Espejo y disciplina militar, 1591. Dicha funda era un simple penacho de adorno, que parece - por las ilustraciones de la época - que no era de uso universal.


La funda de la pica es el penacho que se puede ver en la ilustración precedente, aunque en este caso sean alabardas las "enfundadas".
Picas de respeto

Un ejército debía llevar picas de respeto; por un lado, se podían romper con el uso, y por otro, era conveniente llevarlas por si era necesario formar escuadrones más grandes, haciendo que los arcabuceros dejaran su arma y tomasen una pica, como sucedió en la campaña de 1546 en Alemania, cuando 30 arcabuceros de cada compañía pasaron a hacer oficio de piqueros.

Carros cargados, entre otros pertrechos, con picas. Detalle de una de las láminas de El triunfo de Maximliiano, h.1515

Diez,ò doze mil picas de respecto con cuidado de que se vnten con tozino en las armerias, ò con agua, en que se ponga aloes, porque, sino se tiene este cuydado, la carcoma las pondrà de manera en poco tiempo que no valgan nada para efecto
Cosas que han de tenerse prevenidas para campear y ofender las veces que fuera menester. Cristóbal Lechuga

Un carro podía cargar unas 250 picas.


Terminología relacionada

Abismales: Clavillos ó tachuelas con que fixan el hierro de lá lanza ó de la pica en el asta en que está enastada.
Botar: Golpear con la pica.
Terciar / Calar: Frente a la infantería, colocar el arma en horizontal, según queda indicado en la maniobra descrita por Londoño; frente a la caballería, llevar el cuento al suelo y colocar la pica en posición oblicua, enfrentada la punta a la altura del pecho del caballo.
Arbolar: Poner en vertical las picas, para formar el escuadrón, ya sea para combatir o para el alarde.
Palotear: Este término hacía referencia a tropas o mal entrenadas, o que tenían prisa por huir, y que antes que mantener las picas arboladas, "paloteaban con ellas como con pértigas de varear castañas", en expresión robada a Eguiluz.
Espetera: Armero donde se guardaban las picas; lancero.

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