¿Invención? de la contramarcha por los holandeses

ARGUMENTO DE GEOFFREY PARKER “La contramarcha europea fue sugerida por primera vez por Guillermo Luis de Nassau en una carta dirigida a su primo Mauricio, escrita en Groninga el 8 de diciembre de 1594. El conde, que acababa de leer la descripción hecha por Aelio de la instrucción que practicaba el ejército romano, razonaba que con seis filas alternantes de mosqueteros él podía imitar la lluvia continua de proyectiles que se conseguía con las jabalinas y las hondas de las legiones”. DISCUSIÓN SOBRE LA BASE DE DOS CITAS DE BERNARDINO DE MENDOZA Bernardino de Mendoza escribió: …y visto por don Rodrigo [Zapata] , ordenó su gente en esta forma. Treynta mosqueteros de vanguardia de diez en diez por hilera, por no tener más anchura el Dique, y a sus espaldas las alabardas y picas que traía. En las laderas del Dique estaban los dos Alferezes con ochenta soldados cada uno, dexando con un Sargento los demas soldados a la retaguardia de los carros. en P.130. Y en p.241: mandó fuesen cien arcabuceros Españoles (…) y doscientos Balones (…) para travar mas en gruesso la escaramuza que al salir el sol se avia començádo: con la qual gente se reforçò la escaramuçá a los diez, combatiendose resolutamente con los enemigos, yatacandola de suerte que a lo que parecia a todos los que alli estavan era gruesísima, por seruna continua salva, con durar cerca de dos hora y media (…) los apretavan mucho, y tanto que se conocia ya ventaja de nuestra parte por parecerse que los enemigos tiravan algo mas floxamente

CONCLUSIONES PROPIAS


De la primera cita de Mendoza, se infiere que los treinta mosqueteros estaban ordenados en 3 hileras: de diez en diez por hilera. Y aunque el lugar es peculiar – un dique – lo es – para el autor – por su estrechura. Vengo a referirme que lo extraordinario no son las tres hileras de mosqueteros, sino únicamente el número de mosqueteros que compone cada hilera. Ciertamente, no se trata de una batalla campal, sino como refiere el autor: una escaramuza. Pero en esta son los españoles los que toman la iniciativa.

De la segunda, se infiera una salva continua. Para obtener una salva continua, la única manera que se me ocurre es haber impuesto algún método de rotación entre hileras. O contramarcha o “avanmarcha”. En todo caso, también pudiera resultar que el nivel de fuego sostenido le resultara al autor continuo sin serlo en realidad.Ambas se refieren al periodo de combates que tuvieron lugar en Flandes entre 1567 y 1577. La fecha de publicación del libro “Comentarios…” es de 1592, bastante antes que la de la publicación de la carta del Nassau.Por desgracia, los autores de la época no solían dar demasiados detalles de la organización de las tropas, asumiendo muchas cosas por sabidas por parte del lector. Si alguien describiera hoy día un desplazamiento en un vehículo a motor por una autopista, no se entretendría a detallar como funciona un coche o qué es una autopista. Por contra - cuanto menos este autor: veánse las descripciones que realiza de esquís, trineos y patines, "cossa nunca vista" - se destacan las novedades. Por eso – y aún a riesgo de ser impreciso – no queda sino que dedicarse a lanzar hipótesis, por vagas que sean las referencias. La idea, por si alguien no ha llegado ya a esa conclusión, es que antes que el Nassau tomara inspiración de los antiguos romanos, lo hizo de sus oponentes españoles. Si bien, en absoluto puede descartarse la autoría holandesa de la invención de esa táctica de combate, que se le ocurriera a Luis Guillermo, como afirma Parker: “repentinamente”. A todos nos sobreviene de cuando en cuando, la inspiración. Fuera quien fuese el que desarrollara esa técnica – el uno u el otro, o más bien aprendiendo y mejorando cada día el uno en su lucha con el contrario – lo cierto es que el documento – la carta con el esquema ilustrando la idea – constituye una “patente” incontestable. Por cierto, la publicación de la carta se realizó después de la caída de Groninga (25 agosto 1594), gobernada por Francisco Verdugo, al cual cito en relación a cargas, rociadas y salvas de arcabucería y mosquetería, a la sazón, empleadas contra caballería: y no estando mas que átreinta passos del camino de la primera ruciada que dieronhízíeron tan buen efecto que derribaron muchos dellos Otra cita más, de Fray Luís de León, que murió en 1591, En su "Exposición del Libro de Job": y como los arcabuceros en la guerra, puestos por sus hileras, dan ordenadamente sus ruciadas, de manera que ni se pierde bala ni se pasa tiempo sin tirar y herir. Ordenadamente: ¿una hilera tras la otra? Ni se pasa tiempo sin tirar: ¿salva continua?
Publicar un comentario en la entrada